Sí, una comunidad de propietarios puede instalar cámaras de videovigilancia, pero debe cumplir requisitos tanto de propiedad horizontal como de protección de datos. La instalación técnica es solo una parte del proyecto.
Acuerdo previo de la Junta de Propietarios
La Agencia Española de Protección de Datos indica que, con carácter previo a la instalación de cámaras en zonas comunes, debe existir el acuerdo de la Junta de Propietarios en los términos previstos por la Ley de Propiedad Horizontal. Conviene que el acuerdo refleje de forma suficiente el sistema que se pretende instalar y su finalidad.
Qué zonas pueden captar las cámaras
Las cámaras deben limitarse a las zonas comunes necesarias para la finalidad de seguridad. La AEPD señala que no deben captar viviendas o terrenos colindantes y que de la vía pública únicamente puede aparecer la franja mínima imprescindible de los accesos cuando resulte inevitable.
Si una cámara tiene zoom u orientación variable, puede ser necesario utilizar máscaras de privacidad o limitar técnicamente el campo de visión para impedir captaciones no justificadas.
Portal, garaje y accesos
Los puntos habituales son portal, entrada de garaje y determinados recorridos comunes. No por ello es necesario grabar todas las zonas. El principio de minimización aconseja cubrir lo que realmente aporta seguridad con el menor número de cámaras y el campo de visión imprescindible.
Quién puede ver las grabaciones
El acceso debe quedar restringido a las personas designadas por la comunidad. La AEPD recuerda que las imágenes no deben quedar disponibles indiscriminadamente para todos los vecinos. Cuando existe acceso por Internet, debe protegerse con identificación y autenticación adecuadas.
Cartel e información adicional
Debe informarse de la existencia de la zona videovigilada mediante el cartel correspondiente y facilitarse la información adicional exigida por la normativa. El responsable del tratamiento será, con carácter general, la comunidad que decide la finalidad y medios del sistema.
Cuánto tiempo pueden conservarse las imágenes
El artículo 22 de la LOPDGDD establece como regla general que las imágenes obtenidas para preservar la seguridad de personas, bienes e instalaciones se supriman en el plazo máximo de un mes. Si deben conservarse para acreditar hechos contra personas, bienes o instalaciones, se aplican las reglas específicas de conservación y puesta a disposición de la autoridad competente.
¿Puede tener acceso el instalador?
Que un técnico configure el sistema no significa que deba mantener acceso permanente. Si existe mantenimiento con acceso a imágenes o grabador, conviene definir correctamente esa relación, limitar las credenciales y revisar si corresponde formalizar un encargo de tratamiento.
¿Y el audio?
La captación de sonido es especialmente intrusiva y no debe activarse por defecto. Si una comunidad pretende grabar audio, debe analizarse de manera específica la necesidad, proporcionalidad y base jurídica.
Pasos prácticos antes de instalar
- Definir la finalidad y las zonas que se quieren cubrir.
- Adoptar el acuerdo de la Junta que corresponda.
- Diseñar encuadres evitando espacios ajenos y vía pública innecesaria.
- Decidir dónde se instalará el NVR y quién tendrá acceso.
- Preparar cartelería e información adicional.
- Configurar conservación, usuarios y procedimiento de extracción de imágenes.
Quién es responsable del tratamiento
En una comunidad, la responsabilidad no se desplaza al instalador por el mero hecho de colocar las cámaras. La comunidad que decide la finalidad y la configuración general del sistema es normalmente quien debe organizar el cumplimiento: accesos, información, conservación y respuesta ante solicitudes.
Qué papel puede tener la empresa de mantenimiento
Si un proveedor accede de forma habitual a imágenes o al sistema para prestar mantenimiento, debe analizarse si actúa como encargado del tratamiento y formalizar las condiciones que correspondan. Si el técnico solo realiza una intervención puntual sin acceso a datos personales, la situación puede ser distinta. Por eso conviene definir el alcance real del soporte.
Cómo gestionar una incidencia
Cuando ocurre un hecho relevante, no es buena práctica copiar la grabación y repartirla entre vecinos. Debe preservarse el fragmento necesario y entregarse únicamente a quien tenga legitimación para recibirlo, por ejemplo la autoridad competente cuando proceda. También conviene dejar constancia de quién realizó la extracción y con qué finalidad.
Mantenimiento y revisión de permisos
Una comunidad puede cambiar de presidente, administrador, conserje o empresa mantenedora. Cada cambio debería llevar aparejada una revisión de usuarios y contraseñas para evitar que personas que ya no desempeñan esa función conserven acceso remoto.
Evitar pantallas abiertas
Las imágenes no deberían quedar expuestas en monitores visibles para personas no autorizadas ni difundirse mediante canales comunitarios.
Revisar el encuadre
Vegetación, obras o cambios en accesos pueden hacer que una cámara termine captando más de lo inicialmente previsto y requiera reajuste.
¿Necesitáis cámaras en una comunidad?
Podemos estudiar la parte técnica y coordinar, si se contrata, la adaptación de protección de datos.
